“Fue una suerte encontrarles. Empezó mi marido a hacer rehabilitación con Eneko (no con mucha confianza por su situación, la verdad) y nos encontramos con una atención extraordinaria y saber hacer su trabajo excepcional. Hoy nos atiende a los dos, y ya no es sólo nuestro fisio, sino también un poco profesor y un gran amigo.”